FEBRERO 2007
Hola! Soy un Mazda3. Físicamente no soy de los más bonitos del mercado, pero tengo un motor 2.0 16v y, aunque no lo parezca, 143cv me acompañan allá donde voy.
Ahora mismo me sitúo en una fábrica, creo que están acabando de montarme algunas piezas. Se rumorea que alguien me quiere.
Han pasado unos cuantos días (MAYO 2007). Estoy encerrado en un sitio oscuro, no veo nada pero oigo a mucha gente fuera. Hablan fuerte pero a pesar de ello no les entiendo. Las voces se alejan y escucho gaviotas.
Me han abierto las puertas y veo luz, estoy en otro lugar y han pasado algunos días. Vuelvo a oír voces pero esta vez si las entiendo. De lejos veo un monumento, creo ver un señor apuntando hacia algún lugar… ¡Es Colon! ¡Y yo estoy en Barcelona! Sin querer se me han escapado unas ráfagas.
Después de un rato me han subido en un camión. Estoy rodeado de hermanos míos. A todos parece hacerles mucha ilusión estar aquí. El camión arranca y muchos van bajando repartidos por toda Barcelona (espero volver a verlos algún día). Me toca.
Creo reconocer este barrio, es Vallcarca, aquí hay un concesionario Mazda muy grande. Me bajan y un chico me mete dentro.
(11 JULIO 2007) Me han colocado el primero de todos, estoy en el escaparate. Se apagan las luces. Pero de pronto veo pasar a una chica acalorada y corriendo por delante. Se para a hablar con unos señores que creo conocer. Después de un rato y de alguna lágrima de la chica, abren el concesionario solo por ella. Se sientan y le explican algo. ¡Es mi dueña!
Al cabo del rato de estar un hablando, se sientan en mi y un chico le explica como funciono, que si botones, palancas, etc. Yo estoy deseando que me arranque y después de las explicaciones eso es lo que sucede.
Esta chica parece asustada, temblorosa me coloca un cartel verde detrás, es una L. Un chico está a su lado sentado y una chica rubia detrás. Me han hecho una foto, que vergüenza…
Nos hemos parado y ha venido mucha gente a verme. Una tal Pollet fuma a mi lado.
¡Me han llenado! ¡Que bien sabe este gasoil!
He cogido ha las chicas y las he llevado a cenar por ahí, esta chica, Susi, ya no parece tan asustada. La noto feliz, radiante.
Después de una vuelta por ahí volvemos a casa. He de dormir en la calle… y buscando un lugar cómodo… ¡Pum! Que daño… Acabo de salir del concesionario y ya una abolladura… Pobre Susi, parece que le duele más que a mi…
La noche es larga y durante la mañana una paloma ensucia mi brillante piel negra.
Salimos por la tarde a buscar a la Pollet y por la noche decidimos ir a la playa.
Yo no soy racista pero un gitano, además de quitarme mi aparcamiento que tanto habia buscado Susi, me raya el parachoques… La Pollet no deja de chillar al chico y Susi no deja de llorar desconsolada…
Después de todo volvemos a casa pero hoy duermo en el barrio de la Pollet. Me aparcan pero no se bajan de mi, se han dejado las ventanas abiertas pero, como Susi aún no sabe muy bien como funciono, la llave está bloqueada y no se puede girar para ponerme en batería y así subir las ventanas. Paciencia Susi… A la mañana siguiente ¡nos vamos de viaje! 250km. Nos esperan de ida y vuelta a Por Aventura, y es que ya tenia yo ganas de salir a correr.

MAYO 2008
Así fue como poco a poco fui cambiándole la vida a Susi y haciéndole brillar de nuevo.
Ella cree que no lo sé pero siempre noto como se abraza a mi volante cada vez que me guarda en el garaje. Y después de casi un año puedo decir que me siento orgulloso de tener una dueña como ella.

Pepinin